viernes, 2 de octubre de 2009

PUERTO DE CARTAGENA

Vista del puerto desde el Club de Regatas.
Me ha llegado un correo que tengo que transcribirlo para que lo leais.
Dice así:
Un niño de 10 años estaba parado frente a una tienda de zapatos, descalzo apuntando a través de la ventana y temblando de frío. Una señora se acercó al niño y le dijo: "Mi pequeño amigo, ¿qué estás mirando con tanto interés en esta ventana"?.
- "Le estaba pidiendo a Dios que me diera un par de zapatos"- fue la respuesta del niño.
La señora lo tomó de la mano y entraron en la tienda. Le pidió al empleado 1/2 docena de pares de calcetines para el niño.
Preguntó si podía darle un recipiente con agua y una toalla. El empleado le trajo lo que pidió. Ella llevó al niño a la parte trasera de la tienda le lavó los pies y se los secó. Para entonces el empleado llegó con los calcetines. La señora le puso un par de calcetines y le compró unos zapatos. Juntó el resto de calcetines y se los dió al niño. Le acarició la cabeza y le dijo: ¡No hay duda pequeño amigo que te sientes más cómodo ahora!.
Cuando ella daba la vuelta para irse, el niño le agarró la mano y con lágrimas en los ojos le preguntó: "¿Es usted la esposa de Dios?".

Los niños nunca dejan de sorprendernos.

2 comentarios:

Alma Mateos Taborda dijo...

AYYYYYYYY QUÉ EMOCIONANTE HISTORIA. ME ENCANTÓ;el final es sublime. Gracias por compartirlo

Mª Dolores dijo...

Bienvenida a mi blog. Estoy haciendo un recorrido por el tuyo que es muy interesante. Tengo para muchos días. Un beso desde Cartagena - España.